Carriles bici en Málaga

Ahora que la DGT quiere proponer a los ayuntamientos que limiten a 30 Km/h la velocidad máxima en el 80% de las calles de las ciudades (una lástima, pero no ven más allá del factor velocidad como causante de accidentes), y tras un agradable desayuno con mi buen amigo Sergio Barea (emprendedor del conocido establecimiento malagueño Esencia) en el que hablamos de la falta de carriles bici en Málaga, pensé que podría ser buen momento para plantearse una Málaga más a pedales.

Si duda Málaga ha sufrido una importante transformación en los últimos años, en mi opinión para mejor. Por poner un ejemplo, estaréis de acuerdo conmigo que entre la antigua calle Larios con eternos coches en segunda fila a la actual totalmente peatonalizada hay una agradable diferencia.

Pero no todo es positivo en este cambio de la ciudad. El lunes pasado publicaba Diario Sur un artículo firmado por Almudena Nogués sobre la dificultad de cruzar calle Ollerías en coche a según que horas. Es normal este problema ya que si muchas vías del centro han sido cerradas al tráfico, estas no han sido reemplazadas por otras y el tránsito de vehículos sigue siendo practicamente el mismo, el colapso está garantizado ya que esas pocas vías que quedan no son capaces de digerir el mismo tráfico que cuando todo el centro era accesible con el coche. El caso de Ollerías parece ser que se agraba porque el semáforo da poco tiempo de paso y por el cruce con los vehículos que vienen de la calle Tejón y Rodríguez.

Solución, y os escribe alguién que está acostumbrado a ir en coche a la esquina. La peatonalización total del centro, logicamente con zonas y horarios para las cargas y descargas de mercancias para los comercios. Si acompañamos a esta peatonalización de unos buenos carriles bici podemos dar opciones muy saludables a los ciudadanos para desplazarse por el centro. Incluso cuando el metro esté operativo (suponiendo que algún siglo de estos lo este) estos carriles y un buen servicio de alquiler de bicicletas pueden servir de nexo de unión entre paradas o puntos neurálgicos de la ciudad.

Podríamos conseguir una Málaga más ecológica, menos contaminada, más silenciosa y al «tempo» del pedaleo de los improvisados ciclistas. Hasta a mi me estan entrando ganas de ir en bici (si vale, los que me conocen estan ahora mismo esbozando una sonrisa). Todo se andará.

¿Te ha gustado? Compártelo... Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Digg this
Digg
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.