De cómo evitar el SPAM

El otro día os hablaba de la procedencia del término que se utiliza popularmente para definir al correo electrónico no deseado (SPAM). Hoy voy a daros algunos consejos para evitar ese correo no deseado. Os adelanto que no existe una receta mágica pero algo (mucho) si que podemos hacer.

Copia Oculta: Todos hemos recibido en alguna ocasión un correo que le ha llegado a un familiar o amigo, le ha parecido interesante y nos lo ha reenviado a nosotros y posiblemente a otros 50 más. Si os movéis por el cuerpo del mensaje (la parte donde se escribe el contenido) veréis que ese correo anteriormente lo han recibido otras personas incluso veréis la dirección de correo electrónico de todas esas personas. Esa información es perfectamente legible por cualquier ordenador programado para guardar direcciones de correo. Es como cuando en el autobús nos enteramos de una conversación ajena porque estan cerca hablando en voz alta. Solución: Cuando envíes correos a más de una persona pon su dirección en la casilla «copia oculta», muchas veces llamada «CCO». Así evitas que esta información sea visible en los futuros reenvíos. Incluso si antes de reenviar eliminas las direcciones de los anteriores destinatarios mejor que mejor.

Varias direcciones de correo: Son muchas los foros públicos, salas de chat y páginas webs que nos solicitan un registro para poder participar o acceder a parte de su información. Como no conocemos el nivel de seguridad de estas páginas ni las intenciones finales de sus titulares, os aconsejo que tengáis al menos un par de direcciones de correo electrónico. Una personal para comunicaros con vuestros familiares, amigos… quizás incluso para las redes sociales, y otra para estas pequeñas suscripciones de «usar y tirar». Así nuestra cuenta principal no estará tanto en el ojo del huracán de los «spammers» y la otra… bueno, la otra está para eso, nos da igual.

Cadena de correos: Si ya existían a golpe de sello y fotocopia, Internet no se iba a perder las cadenas de mensajes, que en muchos casos son valiosos mensajes para capturar nuevas direcciones de correo. Nos llegan de todo tipo: las sensibles, haciéndonos sentir pena por una persona en dificultades que en muchos casos no existe; las «no aptas para curiosos», que nos piden que abramos un archivo que contiene fotos que alguién se ha hecho para nosotros… o de mi admirada Natalia Verbeke, da igual el caso es que pulses en el enlace; los solidarios, que te envían supuestos avisos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado advirtiéndote de las cosas más variopintas incluso con membrete seudo-oficial y un largo etcétera. «Es que no estoy seguro y me da pena no ayudar a alguién que lo necesita»… pues antes de reenviar sin casi leer ve a Google y consulta sobre la noticia o aviso que te ha llegado… si no aparece en medios de comunicación ya pinta a falso, pero verás que en la mayoría de los casos las primeras coincidencias en el buscador te hablarán del engaño. Pues nada, ya informado a cortar la cadena.

Sentido común: En mi opinión uno de los mejores aliados de los usuarios de Internet. Si a casa te llega un pizzero dándote 3 pizzas que no has pedido, le dices que se ha equivocado y listo, pues en Internet tenemos que hacer lo mismo. Si recibo correos que nos oferecen algo que no hemos pedido o que nos resultan sospechosos mejor dejar la curiosidad a un lado y borrarlos. Son correos en los que por ejemplo nos aseguran que nos ha tocado un coche, pero sólo si pones tu número de móvil en una casilla o haces click en un enlace. Otros nos piden que confirmemos el alta en una web que ni conocemos… o que nos demos de baja, el caso es comprobar que nuestra cuenta está «viva», en uso… sólo buscan esto, la respuesta humana.

Suite de Seguridad: Si en casa tienes una puerta acorazada y una alarma de las que nos anuncia Mario Picazo, y en el coche diez tantos de lo mismo, en Internet debería ser igual, seguridad. Siempre es aconsejable disponer de una buena «suite» de seguridad que incluya para el caso que nos ocupa un módulo antiSPAM.

Moraleja: El mundo de Internet es muy complejo como para intentar explicarlo en un artículo de divulgación de pocos párrafos. Pero si hay una moraleja para mi es la del sentido común… y sí, el compromiso de usar la copia oculta, eliminar las direcciones de los demás de nuestros reenvíos y comprobar la veracidad de las cadenas de mensajes para no reenviar información falsa… pero con sentido común.

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