Miguel Ríos. Crónica de un concierto único

Córdoba, 13 de julio de 2019. Miguel Ríos. Gira Symphonic Ríos. 39 edición del Festival de la Guitarra. Teatro de la Axerquía. 21:30. Puertas abiertas. Allí estábamos con nuestras entradas de primera fila. Me gusta disfrutar de esos momentos previos a un concierto. Máquinas de humo que empiezan a trabajar, técnicos que comprueban el micro de Miguel, la guitarra, el bajo… siguen entrando espectadores de todas las edades. Hay niños, jóvenes de DNI y jóvenes de espíritu. Entre estos últimos, una señora anciana que aún con las dificultades propias de la edad lleva grabada la felicidad en su cara. El disfrute se hace impaciencia, los minutos pasan lentos…

Miguel Ríos. Symphonic Ríos. Córdoba 2019

A las 22:45 salen los miembros de la Orquesta Universal que nos deleitan con una obertura de algunos de los temas de Miguel Ríos. Sobre las 23:00 se hace el silencio. En escena aparecen Jose Nortes, Javier Saiz, Luis Prado y Carlos Gamón, los Black Betty Boys. Vuelve la música pero estas notas me las se de memoria de oir una y otra vez el CD Symphonic Ríos. Desde mi posicion veo la silueta de Miguel que espera el momento de entrar. Nervios. Se las notas exactas en la que Miguel entra. El público enloquece. En mi caso, mi familia asegura que yo estaba fuera de mi. Yo me di cuenta de eso unos segundos después, cuando sentí que mis compañeros de alrededor con los que había estado hablando rato antes me debían estar mirando soprendidos, pero todo daba igual.

«Memorias de la Carretera», «Bienvenidos», «El río», «Un caballo llamado muerte», «Todo a pulmón», «Blues del autobús» y muchas más. Miguel  Ríos cantando mejor que nunca y los cerca de sesenta músicos tocando a un nivel brutal. Clásica y Rock, Rock y Clásica unidas de una manera sobrenatural. ¡Qué corto se hizo pero que intenso!. Ya en los bises pensé que la guinda del pastel la había puesto Miguel dándole la mano y diciéndole «guapa» a una de mis hijas a la que yo acompañaba a pie de escenario. Pero este pastel tenía dos guindas. Acabadas las últimas notas del «Himno a la alegría» que cerraba el concierto, Carlos Gamón se acercó y regaló sus baquetas a mi hija. ¡Qué pasada! Luego nos confesó que alucinó viendo como había vivido ella el concierto. Esas baquetas ya lucen enmarcadas en su cuarto con nuestro agradecimiento infinito.

Atrás queda que por circunstancias no estuviese el 17 de septiembre de 2011 en el Auditorio Rocío Jurado de Sevilla en el último concierto de la gira «Bye, Bye Ríos» que hasta ese momento iba a ser el último de su carrera. Atrás queda la anulación del concierto del 24 de noviembre de 2018 en Sevilla por una laringitis aguda. Atrás queda la sensación de que la fortuna nos había sido esquiva y que no habría otra oportunidad.

Gracias Miguel por una noche única. Nunca pensé que iría a un concierto tuyo con mis hijas, las cuentas no me salían… ¡qué ignorante por mi parte!. Gracias a los Black Betty Boys. Gracias a la Orquesta Universal.

Los viejos rockeros nunca mueren, doy fe de ello.

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