Renault: La marca de coche que jamás volveré a comprar

Cuando la familia crece y ves que el Seat Panda «heredado» de tu madre, y que tantas alegrías me dió, se queda pequeño para los sistemas de retención infantil optas por cambiar de coche. Si además cumpliste tus primeros años de vida allá por los años 70 montado en un Renault 8 y deseaste cumplir los 18 años para tener carné de conducir a bordo de un Renault 18, ambos de mi padre, la historia dice que mi coche tendría que ser un Renault. Y aquí comienza mi gran error y mi peor elección.

Os cuento la triste cronología de un coche que hoy tiene 9 años y medio, 45.000 km. y ha dormido siempre en garage (sótano):

Noviembre de 2002: Saco del concesionario de Tahermo, S.L. mi flamante Renault Scenic 1.6 16V Century (nuevo) con las opciones del control de estabilidad (ESP) y climatizador incluidas. Cerca de dos meses esperando un coche que pensé me haría disfrutar.

Octubre de 2004 (9.754 km.): Respetando los plazos aconsejados por el fabricante (30.000 km. ó 2 años) paso la primera revisión en el mismo concesionario donde lo compré, gestionado bajo otro nombre fiscal.Cuando voy a retirar el coche recuerdo que uno de los amortiguadores (o como se llamen) del portón trasero pierde líquido y pregunto si es normal. No, no es normal y por pocos días me sustituyen ambas piezas a cargo de la garantía (no guardó documento de este cambio porque no se me facilitó). ¡Uy que poquito faltó para tener que rascarme el bolsillo!

Noviembre de 2006 (19.989 km.): Nueva revisión (4 años) y empiezan los dolores de cabeza con la advertencia de «sustitución de pastillas de frenos delanteras a un 20% de vida». El coche tiene ahora 45.000 km. y hace pocos meses cuando cambié los neumáticos en un taller multimarca (mejor precio) me aseguraron que quedaba aún media pastilla de las mismas de la advertencia… curioso.

Noviembre de 2006 (20.210 km.): Aún cuando la carga de la batería debía ser correcta unos días antes, 221 kilómetros antes, hay que sustituirla porque está agotada. Vale, no me quejo, ha durado 4 años. Aunque me aseguran por escrito haber realizado en mi vehículo un control visual de un montón de cosas. En este caso las pastillas de frenos no son señaladas como cercanas a su sustitución aún cuando sigue llevando las mismas.

Junio de 2007 (22.947 km.): A días de las vacaciones una bobina de encendido falla. El concesionario Renault me da cita para mes y medio largo después (aún la crisis no ha comenzado) y decido llevarlo a un taller multimarca para evitar salir de vacaciones haciendo auto-stop.

Octubre de 2007 (23.703 km.): Las otras tres bobinas fallan y son sustituidas en el concesionario Renault. Ante el comentario de que es un coche con pocos kilómetros para tener problemas de bobinas, las respuestas son del tipo «es que las temperaturas que soportan», «no tenga en cuenta los kilómetros»… vamos, poco creibles. Nuevamente la verificación visual de las pastillas de freno tampoco arroja en la factura ninguna información sobre su sustitución aún cuando sigue llevando las de fábrica.

Septiembre de 2008 (28.588 km.): Fallece el captador del PMS (punto muerto superior). Sigo con el argumento de los pocos kilómetros y las respuestas son las mismas que en el «item» anterior.

Enero de 2009 (29.988 km.): Cansado de gastar dinero alargo la revisión de los 6 años, 2 mesecitos (¡Oh, pecador!). Las pastillas de freno de fábrica deben regenerarse con el tiempo porque nuevamente no recibo aviso de sustitución a medio plazo como me ocurrió 10.000 kilómetros antes.

Enero de 2009 (30.011 km.): Al entregar el coche para la revisión de los 6 años aviso que detecto un golpeteo en la parte trasera sobre todo en zonas bacheadas. Pues nada, sustituación de los amortiguadores traseros. Pesadito yo sigo diciendo aquello de «que pronto se han roto, si el coche sólo tiene 30.000 km»… en este caso un mecánico intenta defender que es prematuro, pero rápidamente el responsable de Renault Minuto asevera que es posible que ocurra y vuelve a responder con respuestas del tipo poco creible.

Marzo de 2010 (34.584 km.): Sustitución de la batería y aviso de que la sustitución de la correa de la distribución es aconsejable a los 5 años (el coche tiene 6 años y 4 meses). Vale, la batería ha durado 4 años y yo pensaba que la sustitución de la distribución era a los 10 y estaba equivocado.

Marzo de 2010 (34.590 km.): Sustitución de la distribución completa. En este caso tras pagar cerca de 800 Euros me espera un regalito (que me hacen firmar)… «posible fallo de bobinas». El que detectó el posible fallo no fue a clase el día que enseñaron el diagnóstico de vehículos porque a día de hoy siguen funcionando a la perfección.

Marzo de 2012 (44.236 km.): 2 años y 11 días después de la última sustitución la batería muere… ¡¡¡por 11 días no pude reclamar la garantía de Renault!!! Cansado dejo de llevar el coche a concesiones Renault y la sustituyo en un taller multimarca.

Ahora un problema supuestamente del captador de la temperatura provoca que se caliente el agua de refrigeración en exceso cuando no está la climatización funcionando. Sin duda optaré por un taller multimarca.

Me podréis decir que en todas las marcas hay problemas, que las piezas fallan y que es así, me nombraréis la famosa obsolescencia programada… me da igual. No he disfrutado de mi coche. Con 45.000 km., un único conductor, coducción relajada y eficiente, combustible de 98 octanos, revisiones donde cambio aceites sintéticos que no han llegado ni a la mitad de su vida útil. Me da igual, no vuelvo a comprarme un Renault. Sí, ya se que hace años decía que a este lo sustituiría una Renault Espace… me da igual, el rombo ha acabado para mí.

Quede aquí mi experiencia (contrastable documentalmente salvo las conversaciones con el personal de Renault que obviamente no fueron grabadas) para quien le pueda servir… para quien este en ese momento de decisión y necesite argumentos para elegir esta o aquella marca. A este artículo podréis contestar cientos de personas hablando maravillas de Renault y contando padecimientos parecidos con otras marcas… me da igual, prefiero padecer con otra marca, Renault ya me ha saturado.

A mi cuñado le aconsejé que comprase un Renault (tiene una Renault Scenic II) y el verano pasado tuvo una avería prematura con una factura de más de 1.000 euros. Tan prematura sería que Renault le devolvió el 50% del importe.

Me equivoqué, sí, pero no volverá a ocurrir.

¿Te ha gustado? Compártelo... Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Digg this
Digg
Email this to someone
email

Una respuesta a «Renault: La marca de coche que jamás volveré a comprar»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.